miércoles, 23 de julio de 2008

Guardias y catacumbas

Lima no es bonito, al menos no la mayor parte de sus barrios. Los edificios están sucios y el tráfico es insoportable. Las calles se llenan de autobuses (tipo school bus americano) que recorren casi sin parar la ciudad. Avenida Independencia-Alfredo Benavides-Tacna-Wilson. Dentro los limeños se resignan a esperar su destino tragando el humo del autobús que va delante.
Uno de estos autobuses nos ha llevado esta mañana al centro de Lima, que sí es bonito. Los edificios coloniales transportan a épocas dominadas por los españoles (y extremeños...). Allí en la Plaza de Armas hemos asistido al cambio de guardia del Palacio de Gobierno. Un espectáculo de música, uniformes y disciplina real que recuerda a Buckingham Palace. Los peruanos y los turistas nos agolpábamos en la cera de enfrente vigilados por militares y "gorilas" con pinganillo esparcidos por toda la plaza.
En esa misma plaza se encuentra la Catedral de Lima. Austera pero hermosa, fue construida en 1555 y en su interior, además de un magnífico coro y de un museo religioso, descansan los restos del conquistador español Francisco Pizarro, paisano de una de las dosmochilas.
Un par de cuadras más alejada de las Plaza de Armas y colindante a las antiguas murallas de la ciudad, está la Iglesia de San Francisco, pintada de amarillo y blanco. Sus entrañas están llenas de fémures, cráneos, tibias y pelvis. Sus catacumbas fueron el primer cementerio público de Lima y durante los siglos XVII, XVIII y XIX se enterraron más de 25.000 cadáveres, que hoy se lucen en vitrinas de cristal agrupados según el tipo de hueso. Para que los terremotos que asolan Perú no derrumbaran la iglesia, se construyeron dos grandes pozos, de 10 y 12 metros de profundidad respectivamente, que se llenaron completamente de huesos.
Para terminar esta "macabra sesión", nos dimos una vuelta por el Museo de la Inquisición.
Para quienes piden más raciones de Perú, hoy, por dos euros...Dos sopas de la casa, aji de gallina con arroz y papas y una malaya (carne de res) dorada con arroz y papas fritas. Restaurant Pachamanca. Delicioso.

8 comentarios:

Dos mochilas dijo...

Prometemos colgar fotos en breve... Abrazos a todos.

Anónimo dijo...

Como Nietzsche, poder contemplar edificios antiguos y sentir "ese gozo de no saberse mero producto de la arbitrariedad y de la contingencia, sino flor y fruto que ha crecido de un pasado y, por tal razón, justificado en su existencia".
Estoy enganchado al invento y me sabe a poco lo que leo, un beso. Si esto se puede guardar tendremos un vivo y maravilloso diario de viaje

Luisgui dijo...

En parte quiero fotos por ver el sitio, pero si no las hay te lo imaginas... ¿Qué es mejor, la imagen o la imaginación? Las dos

Txiribi dijo...

Me encanta esto.

David dijo...

Hacedme un favor.
Tenéis que preguntar a algún limeño/limón si es cierto que en el escudo de la ciudad aparecen tres coronas por Melchor, Gaspar y Baltasar. Me parece una historia super curiosa.

Anónimo dijo...

ojalá poco a poco se os vea más en las crónicas. ya sabéis: tender a menos folleto y más a vosotros mismos. qué envidia.

Aita dijo...

Hablaba yo ayer del turismo cultural de visiteo y ....... ya veo "que poco dura la alegría en la casa del pobre".
Observo que habéis decidido saltar a Pisco y empezar la aventura.
Por favor, podeis identificar los bloggers mochileros? Es que no llego a diferenciar los estilos literarios.
Para enganchados a OT, ha ganado una tal Virginia.

Besos

Ander Izagirre dijo...

Vuelvo a coincidir con maj. Espero que vayáis asomando... y que vaya asomando la gente de allá. Seguro que tenéis historias apasionantes a mano: ¡a por ellas! Y disfrutad doble, una por vosotros y otra por los que ahora estamos en casa.